Mira la franja inferior: con un solo hogar conectado, una única línea carga con todo el coste fijo de central y acceso (reparto 1/1).
Una tarifa barata
empieza en el mapa.
La pregunta no es cómo puede DIGI vender muchos Mbps por pocos euros. Es dónde le cuesta muy poco entregar cada Mbps.
No es la misma fibra en todas partes.
Una red de telecomunicaciones tiene dos economías muy distintas. Construirla exige mucho capital antes de conectar al primer hogar. Una vez construida, conectar otro hogar cercano puede costar comparativamente poco.
DIGI combina ambas. En las zonas donde tiene Fibra SMART, controla una red propia y puede repartir su coste fijo entre muchas líneas. Fuera de ellas, vende acceso sobre infraestructura mayorista de Telefónica: ahí el precio publicado ha sido más alto.
La fibra pasiva reúne varias líneas en el mismo OLT. Con tres hogares conectados, cada franja se reduce a un tercio del coste fijo (1/3).
En un barrio compacto hay más hogares cerca de la misma central: el reparto llega a seis partes (1/6) sin duplicar la infraestructura.
Con ocupación, inversión y operación se reparten entre más clientes. El coste medio baja; no desaparece: la central sigue costando.
La central no instala un enlace dedicado de 10 Gb/s por piso. Un puerto XGS-PON es un recurso de acceso compartido.
La fibra se divide hacia varios abonados: 32 en la visual, hasta 64 por puerto en la tarjeta citada.
Observa el campo: en cada instante solo algunos cuadrados transmiten. El OLT reparte turnos; no hay velocidad simultánea garantizada para todos.
En el pico, todos demandan a la vez. La respuesta es añadir puertos y reforzar el transporte de la central, no sobredimensionar cada barrio desde el primer día.
Diez gigabits no son
un cable por casa.
Un cálculo de capacidad compartida. No describe una velocidad garantizada ni el tráfico real de una central.
En una arquitectura PON, la capacidad se comparte y el OLT asigna turnos de transmisión. La división de arriba es una media aritmética simultánea: 10.000 Mb/s ÷ 64. Es útil para ver por qué una tarifa de 1 o 10 Gb/s no implica reservar esa capacidad para cada abonado a la vez.
La ingeniería consiste en observar ocupación y picos, y ampliar los enlaces hacia el backbone donde hacen falta. La investigación técnica citada abajo describe actualizaciones de tarjetas y uplinks de 10G a 100G antes de comercializar 10 Gb/s en una central.
Fuentes técnicas: BandaAncha — qué ocurre en una central DIGI · BandaAncha — XGS-PON y 10 Gb/s.
Construir donde conviene.
Alquilar donde no.
Fibra SMART
- Activos
- Red FTTH propia de DIGI en cobertura seleccionada.
- Coste dominante
- Inversión y mantenimiento propios, repartidos por la ocupación de esa red.
- Resultado posible
- Más margen para bajar precio o elevar la velocidad cuando la densidad acompaña.
Acceso indirecto
- Activos
- La última milla es de otro operador; DIGI compra acceso mayorista.
- Coste dominante
- Una parte recurrente de la factura depende del acuerdo y de cada línea servida.
- Resultado posible
- Entrar sin abrir zanjas ni cubrir todo el país, a cambio de menos control del coste y del producto.
No cubren un país.
Eligen una ciudad.
La obra civil es una parte costosa de cualquier despliegue. Reutilizar conductos y concentrar altas cerca de una misma ruta reduce metros de red, visitas y equipos por cliente. El mapa no representa cobertura real: ilustra el criterio económico que separa un barrio denso de un territorio que conviene servir por mayorista.
Un cliente necesita señal en todo el país desde el primer día: aquí, todas las líneas salen por la red asociada.
Con espectro propio, DIGI enciende nodos donde la demanda urbana concentra tráfico.
Las líneas de la zona densa pasan a la red propia; el resto continúa en la asociada. Roaming y compartición de RAN sostienen la capa amplia.
La capa alquilada compra cobertura; la propia reduce el coste unitario donde hay escala. La migración es gradual, zona a zona.
En móvil, la red es híbrida.
La misma disciplina aparece en el móvil. Levantar una red nacional de radio desde cero requiere espectro, emplazamientos, antenas, transporte y años de cobertura desigual. DIGI ha operado con acceso mayorista de Telefónica y, tras los remedios de la fusión Orange–MásMóvil, recibió espectro y una opción de roaming nacional.
El acuerdo de 2024 entre Telefónica y DIGI tiene una duración de 16 años e incluye roaming nacional y compartición de red. Esa capa permite conservar cobertura mientras DIGI decide dónde merece la pena desplegar y descargar tráfico en infraestructura propia.
Menos coste
allí donde más importa.
La propuesta de DIGI no nace de una sola innovación de red. Nace de combinar capacidad compartida, despliegue selectivo, acceso mayorista y un catálogo simple. La tarifa barata es la consecuencia visible de esa arquitectura de costes.